En este segundo volumen de la saga, la primera misión terrestre que llega a Marte se lleva una gran sorpresa al saber que el planeta no está deshabitado, más aún cuando entienden que no pueden reclamarlo. Las potencias de la Tierra no solo ven a esta nueva sociedad como ilegítima, sino como una amenaza. Usarán hasta la fuerza para recuperar lo que nunca fue de la Tierra.
En el planeta rojo, además de una tecnología por la cual estarían dispuestos a entrar en una guerra interplanetaria, hay un legado de los antiguos marcianos que marcará el rumbo de la nueva humanidad, más allá de lo imaginable.